Diario de mis vacaciones en familia en Sintra
Lunes.
Disfrutamos nuestras vacaciones en SINTRA, al lado de Lisboa, en Portugal.Después de dejar nuestras cosas en nuestro alojamiento, nos vamos a dar una vuelta por Sintra, para ver qué podemos hacer mañana.
Todas las calles y todas las casas son maravillosas, aunque unas están arregladas y otras abandonadas.
Hay una serie de edificios muy impresionantes.
El de la izquierda en la siguiente foto es la Cámara Municipal o Ayuntamiento. Se construyó en 1906 donde existía la ermita de San Sebastián, destruida a principios del siglo XV. En lo alto de la torre hay una esfera armilar.
El de la derecha es el Palacio Nacional de Sintra, que posee el mayor conjunto de azulejos mudéjares del país. Sus chimeneas son el símbolo de Sintra.
Será lo primero que visitemos mañana.
Las calles de Sintra están llenas de encanto.
Martes.
La mayor parte del Palacio Nacional de Sintra es del siglo XIV y fue construido sobre una antigua edificación árabe. Posteriormente se añadieron elementos variados que dieron lugar a un curioso conjunto de estilos.El Palacio por dentro está lleno de azulejos, artesonados y pinturas preciosas y antiquísimas.
Lo más curioso son las cocinas, bajo las dos enormes chimeneas cónicas que dan la personalidad al edificio.
Todavía hoy en día se utilizan como apoyo a los banquetes oficiales que se realizan en él.
Después de terminar la visita por dentro, echamos un vistazo por fuera.
Luego entramos en el Museo del Juguete en el que tienen juguetes procedentes de todo el mundo, desde coches hasta aviones, soldaditos de plomo, trenes y muñecas. Con algunos de los que estaban allí expuestos, habíamos jugado nosotros de pequeños.
Paseando nos encontramos con Fonte Mourisca, un monumento construido en 1922.
Después de comer, fuimos a la búsqueda de playas.
Nos encontramos con Arenhas do Mar, con una piscina natural que el mar llenaba de agua salada con la subida de la marea.
Y para bañarnos, paramos en Praia Grande, en la que lo normal es hacer Bodyboarding o Surf. El agua del océano Atlántico está como el hielo y sólo los niños se bañaron de verdad.
Miércoles
Hoy nos hemos levantado dispuestos a hacer el circuito en autobús sin techo. Así que vamos a ver el Palacio de Monserrate, el Convento de los Capuchinos, el Castillo de los Moros y el Palacio da Pena.El Parque de Monserrate es uno de los jardines románticos más notables de Portugal, cuyos propietarios y arrendatarios, desde finales del siglo XVIII, lo fueron enriqueciendo poco a poco.
Sir Francis Cook fue quien lo dejó como lo contemplamos ahora, ya que compró la propiedad en 1856.
Por los caminos se van viendo helechos arbóreos, araucarias de Nueva Zelanda y Australia, pitas y palmeras mexicanas, camelias, azaleas, rododendros y bambúes.
El Palacio de Monserrate me recuerda a la Alhambra de Granada en los paneles esculpidos en alabastro de Delhi con todos los labrados de la decoración de techos, paredes y ventanales.
El convento de los Capuchos (o Capuchinos) es uno de esos sitios que uno no sabe si le estremece o le encanta.
Se construyó en 1560 y estuvo habitado hasta 1834.
Las puertas son tan bajas que hasta yo tenía que agacharme (y mido 1,52 m).
Las habitaciones son minúsculas, recubiertas de corcho para aislarlas del frío, con escasa iluminación.
Integrado en el paisaje, entre las rocas y sin ningún tipo de comodidad. Sólo tenía unas instalaciones sanitarias con cisterna, tina y letrinas.
Continuamos nuestra visita en el Castillo de Los Moros desde el que se divisan unas vistas impresionantes. Se ven todos los palacios, la Sierra de Sintra y el Monta da Lua y toda la línea de costa del océano Atlántico.
Para subir por los jardines hasta el Palacio da Pena, tomamos un autobús antiguo que nos lleva hasta la puerta. Menos mal, porque estamos tan cansados que casi no podemos ni andar.
El Palacio da Pena, situado sobre las más altas cimas de la Sierra de Sintra, es una mezcla de estilos del siglo XIX construido para Fernando de Sajonia, marido de la reina María II. Se edificó sobre las ruinas de un monasterio Jerónimo del siglo XV, que a su vez ocupó el lugar de una capilla dedicada a Nossa Senhora da Pena.
Todo el Palacio está pintado en amarillo y rosa.
A estas alturas, todos estábamos terriblemente cansados.
El autobús descapotable que nos tenía que llevar de vuelta a Sintra Villa, salía a las 5 de la tarde. Así que pensábamos que no íbamos a poder ver todo el Palacio. Sin embargo, nos dimos un poco de prisa al visitarlo por dentro y no nos detuvimos demasiado.
Por fuera, es un Palacio de cuento de hadas y las vistas que tiene son espectaculares.
A las 16:55h bajamos corriendo para coger el autobús antiguo que bajaba a las puertas del Palacio para ver si llegábamos al descapotable que nos dejaría en la zona vieja de Sintra.
Cuando llegamos abajo, creíamos que ya se había marchado y casi estábamos a punto de montarnos en el de línea cuando apareció el nuestro y nos subimos contentos de poder descansar al fin.
Jueves
Esta mañana nos hemos levantado tan cansados que hemos decidido ir a la playa a no hacer nada en todo el día. Lo de ayer fue una paliza tremenda.Así que nos hemos ido a Ericeira, hemos comprado fruta y fiambres en un supermercado y nos hemos bajado a la Praia de San Sebastiáo a pasar el día.
Viernes
Hoy ha amanecido neblinoso. De vez en cuando aparece la niebla meona. Ya teníamos decidido ir a la Quinta da Regaleira para ver el pozo iniciático, que es lo que más me llamó la atención al leer los libros sobre Sintra.La Quinta se construyó entre 1904 y 1910. La adquirió don Antonio Augusto Carvalho Monteiro al que llamaban Monteiro de los Millones por su prodigiosa fortuna acumulada en Brasil con el monopolio del café y las piedras preciosas. Quería construir su mansión filosofal y encargó al arquitecto Luigi Manini realizar su sueño.
Nosotros no sabíamos bien a qué nos íbamos a enfrentar, pero esta Quinta nos deparaba sorpresas emocionantes.
La Iglesia de la Santísima Trinidad es de nave única gótica y manuelina, con la entrada por occidente y el altar en oriente. Decorada en el exterior con múltiples símbolos, motivos vegetales y estatuas de San Antonio y Santa Teresa, así como un relieve representando la Anunciación. El suelo del templo está cubierto con un mosaico policromado con gran cantidad de cruces, unas de Cristo y otras Templarias, como la que figura en la esquina superior derecha de la siguiente foto.
Lo más sorprendente de la iglesia está en unas escaleras estrechas y escondidas que bajan en espiral hasta la cripta: otro templo que se encuentra bajo la capilla superior y que recuerda a las ermitas Templarias.
Siguiendo el túnel que sale desde ella (la letra F del plano), se llega a la zona G, llamada Túnel de la Capilla que a su vez nos conduce a un depósito de agua.
Según vamos caminando vamos descubriendo la Torre de la Regaleira con sus pequeños torreones, escaleras y pasadizos hasta que llegamos a la Terraza de los mundos celestes.
Al lado está la Entrada del Guardián, que aparentemente no es más que un banco corrido con torreones. Pero de eso nada.
Detrás de la escultura de la entrada nos encontramos con un oscuro pasadizo que nos adentra hacia otro mundo: el Pozo Iniciático.
El Pozo Iniciático nos lleva de quince en quince peldaños por los nueve rellanos que bajan en espiral hasta la Cruz Templaria de mármol del suelo, fusionada con una estrella de ocho puntas.
Cuentan que estos nueve giros simbolizan el infierno de la Divina Comedia de Dante: los masones debían ascenderlo siguiendo un rito de iniciación que representaba el renacer, hasta llegar a a la entrada superior, custodiada por dos dragones que se enroscan en torno a la llamada Fuente de los Dragones.
Un pasadizo lleva directamente al Pozo Imperfecto, otra estructura en espiral que mediante escaleras y rellanos nos conduce desde el cielo al fondo de la tierra (o al revés, claro).
El otro pasadizo nos conduce haste el Lago de la Cascada.
Había un montón de sitios preciosos a los que se llegaba por pasadizos, puentes o caminos retorcidos.
Después de patearnos todos los jardines, pasadizos y torreones, llegó el momento de ver el Palacio por dentro. A estas alturas, la niebla meona era bastante persintente.
Dentro del Palacio, además de unas empinadísimas escaleras de caracol que suben y bajan a las torres, hay una biblioteca (cuyos libros están en la Biblioteca del Congreso de Washington) y, sobre todo, con absolutamente todos los planos, diseños y bocetos que realizó el arquitecto Luigi Manini para llevar a la práctica la Quinta de la Regaleira.
Ha sido una visita interesantísima a pesar de que el tiempo no nos acompañaba. Pero hemos disfrutado mucho en esta Quinta da Regaleira.
Por la tarde nos acercamos al Cabo de Roca, el punto más occidental del continente europeo.
Terminamos el día en la Playa de Magoito, donde vimos ponerse el sol en el Atlántico.
Sábado
Terminamos nuestras vacaciones en Sintra en la Playa de Abraga.Hacía mucho viento y el agua estaba tan fría como siempre, pero los niños se bañaron como si nada.
Domingo
Y llegó el momento de marcharnos. Empaquetamos nuestras cosas, dijimos adiós a Sintra y tomamos el Puente Vasco de Gama en dirección a España.Han sido unas vacaciones en familia magníficas.
Recomendaré siempre Sintra como destino de vacaciones a cualquiera que pregunte.
Y seguro que volveremos.





































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